Google Maps ha incorporado una nueva funcionalidad basada en inteligencia artificial para ofrecer guía de carriles en tiempo real en vehículos con el sistema Google built-in. La novedad se lanza en el Polestar 4, un modelo eléctrico que se convierte en pionero en aplicar esta tecnología, con un despliegue inicial en Estados Unidos y Suecia. La guía de carriles utiliza las capacidades del coche para detectar marcas viales y señales de tráfico en tiempo real, procesando la información al instante mediante algoritmos de visión por computadora y aprendizaje automático. Esta interpretación del entorno se combina con la base de datos de Google Maps, ajustando la navegación sobre la marcha. La integración con el ecosistema del coche conectado permite una interacción constante con los sensores y cámaras del coche, ofreciendo un nivel de contexto que los sistemas de navegación anteriores no podían alcanzar. El despliegue inicial servirá como campo de pruebas para pulir el sistema y recopilar retroalimentación en condiciones reales de uso. Google ha confirmado que esta característica se ampliará a más tipos de carreteras y se integrará con más fabricantes de automóviles a medida que avance la colaboración con la industria.