Google ha decidido respaldar la construcción de una planta de energía de gas en Illinois, conocida como Broadwing Energy Center, que incorporará tecnología de captura y almacenamiento de carbono (CCS) para reducir sus emisiones. La planta tendrá una capacidad de 400 megavatios y comenzará a operar en 2030. Google ha acordado adquirir la mayor parte de la energía que genere. La intención es impulsar el desarrollo de tecnologías CCS mientras se satisfacen las crecientes necesidades energéticas de sus centros de datos. La captura de carbono funciona como un filtro gigante que atrapa el dióxido de carbono (CO2) antes de que llegue a la atmósfera y lo entierra a gran profundidad bajo tierra. La propuesta de Broadwing difiere en que se basa en gas natural y pretende almacenar el CO2 directamente en pozos subterráneos próximos a la planta. La planta será capaz de capturar y almacenar de forma permanente hasta el 90% del CO2 que genere. El proyecto ha generado dudas sobre la verdadera sostenibilidad del proyecto y su impacto en el medio ambiente.