BYD ha construido una megafactoría en Zhengzhou, China, en un tiempo récord de menos de dos años. La fábrica tiene una capacidad anual de 400.000 vehículos y ocupa un área de 10,68 kilómetros cuadrados. La planta es un proyecto vivo que incluye la producción de coches, baterías y semiconductores. La tasa de automatización es del 98% y la fábrica emplea a 60.000 personas, con planes para llegar a 200.000 empleados en 2026. La megafactoría también cuenta con viviendas, comedores, áreas comerciales y instalaciones recreativas, convirtiéndola en una ciudad dentro de la ciudad. La producción de vehículos es de un coche completo cada 50 segundos. La conexión internacional es clave, con la inauguración del Puerto Terrestre Internacional y una línea ferroviaria que conecta la fábrica con el mercado internacional.