Qian Xuesen, un genio de la ingeniería aeronáutica, fue deportado a China en 1955 y se convirtió en el padre del programa espacial y el desarrollo de misiles balísticos de China. Décadas después, una nueva generación de ingenieros chinos ha desarrollado turbinas eólicas voladoras que pueden generar electricidad a altitudes de hasta 500 metros. El sistema, llamado S500, utiliza un dirigible relleno de helio para elevar una turbina eólica y generar más de 50 kilovatios de potencia. La empresa SAWES ha desarrollado también el S1000 y el S1500, con capacidades de generación de 100 kW y 1 megavatio, respectivamente. El S1500 puede operar a 1.500 metros de altitud y tiene un sistema de 12 generadores que operan de forma simultánea. La tecnología tiene el potencial de convertirse en una fuente de energía renovable a escala de red eléctrica.