En 2025, el reciclaje enzimático se posiciona como una solución avanzada para tratar residuos plásticos complejos, como los PET coloreados o textiles multicapa. Empresas como Carbios, en Francia, están construyendo instalaciones a gran escala que permitirán procesar hasta 50.000 toneladas anuales. La pirólisis avanzada transforma residuos plásticos en aceites, gases y productos reutilizables. El reciclaje químico y molecular, como la despolimerización, separa el plástico en sus unidades moleculares originales. La inteligencia artificial y la robótica mejoran la precisión y velocidad de los procesos de reciclaje. La trazabilidad total se logra mediante tecnologías como blockchain y marcas digitales. Otras tecnologías emergentes, como la gasificación por plasma y la fotocatálisis solar, también ofrecen soluciones innovadoras. La impresión 3D con plástico reciclado permite el reaprovechamiento local de residuos. Sin embargo, el mayor desafío sigue siendo la escalabilidad y sostenibilidad económica.