Un equipo de universidades chinas ha desarrollado un recubrimiento flexible y ultrafino capaz de absorber las ondas de radar sin perder resistencia térmica. El material, denominado metasuperficie de grafeno sobre tela de sílice (G@SF), combina flexibilidad, bajo peso y una resistencia térmica de hasta 1.000 grados Celsius. Según sus autores, la integración directa del material en la capa aislante de un avión permitiría disminuir la señal reflejada del radar hasta −42 dB, sin comprometer la estructura ni el peso de la aeronave. El material mantiene un rendimiento estable incluso en condiciones extremas, resistiendo el calentamiento prolongado a 1.000 grados en vacío sin degradarse. El desarrollo fue detallado el 14 de octubre en Advanced Materials por Cui Guang, Liu Zhongfan, Huihui Wang y Maoyuan Li, entre otros. Pekín ha fijado 2035 como el horizonte para completar la modernización de sus fuerzas armadas, y el desarrollo de nuevos compuestos, sensores y materiales responde a una política más amplia orientada a fortalecer su industria tecnológica y militar.