La pasta térmica Amech SGT-4 ha generado un escándalo debido a su formulación inestable que reacciona con el cobre y causa corrosión. Las pruebas de laboratorio han demostrado que la pasta emite vapores ácidos y puede dejar pegados los disipadores a los procesadores. La empresa Amech ha respondido de manera vaga y ha trasladado la responsabilidad a un aditivo suministrado por BYK. Los usuarios han reportado daños permanentes en sistemas de refrigeración y procesadores. La temperatura de trabajo normal de la pasta es de hasta 120 °C, pero las pruebas han demostrado que el daño puede ocurrir incluso a temperaturas más bajas. La empresa no ha ofrecido una reformulación del producto ni una retirada oficial, lo que ha agravado la crisis. Los análisis químicos han señalado la presencia de compuestos de siloxano con grupos amino, que pueden reaccionar con óxidos metálicos generando corrosión. La falta de transparencia y responsabilidad técnica de la empresa ha sido criticada por los usuarios y expertos.