Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, advirtió que China va a ganar la carrera de la inteligencia artificial. La analista June Yoon explica que la disponibilidad de electricidad es el factor crítico para el desarrollo de la IA. Un modelo como GPT-4 consume más de 460.000 megavatios-hora al año, equivalente al gasto energético de 35.000 hogares estadounidenses. China ha pasado de ser un petroestado dependiente del crudo a convertirse en el primer electroestado del planeta, con más de una cuarta parte de su electricidad procedente de renovables. El Gobierno chino subvenciona hasta un 50% el coste energético de los centros de datos que utilicen chips nacionales. Las provincias del interior se han convertido en 'corazones eléctricos' de la IA china, con energía abundante y barata. La medida tiene un doble propósito: compensar la menor eficiencia de los chips domésticos y impulsar la independencia tecnológica. El consumo eléctrico de los centros de datos podría duplicarse antes de 2030, rozando 1.800 teravatios-hora en 2040. Pekín se prepara para absorberlo. La estrategia está funcionando en los mercados, con las acciones de las empresas eléctricas chinas subiendo hasta un 40% en una semana.