A partir del 1 de septiembre, todos los smartphones y tablets vendidos en Rusia deberán tener preinstalada la app MAX, una aplicación de mensajería respaldada por el Estado ruso. Esto se debe a que el gobierno ruso considera que WhatsApp podría usarse para rastrear a los usuarios. La app MAX ha sido desarrollada por VK y cuenta con cerca de 2 millones de usuarios registrados y 18 millones de descargas. La aplicación permitirá realizar pagos en negocios locales, transferencias, acceso a servicios gubernamentales y más. Expertos y críticos señalan que la estructura de la app facilita la vigilancia estatal. El gobierno ruso afirma que la app requiere menos permisos que WhatsApp o Telegram y niega cualquier acusación de espionaje.