En España, cuatro de cada 10 trenes de Renfe han sufrido retrasos, con un retraso medio de 19 minutos en junio y 21 minutos en abril. En contraste, Japón tiene un retraso medio de 96 segundos en su línea Tokaido. La clave está en la separación física de las vías para trenes de alta velocidad y la gestión de la infraestructura por parte de las empresas ferroviarias. El concepto de 'poka-yoke' o 'a prueba de fallos' permite reducir los riesgos y errores humanos. En Japón, seis compañías operan en las líneas, pero cada una tiene su propio espacio reservado, lo que evita la competencia en las mismas vías. La puntualidad es extremadamente valorada en la cultura japonesa, y los sistemas están diseñados para que los trenes entren en un margen de 15 segundos en la estación.