El buque cablero Giulio Verne ha tendido el primer cable submarino que conecta Ceuta con el sistema eléctrico peninsular, después de cruzar el Estrecho el 15 de septiembre. El cable, que recorre 58 kilómetros bajo el mar, permitirá a Ceuta dejar atrás décadas de aislamiento energético y reducir su dependencia de combustibles fósiles. La interconexión permitirá cubrir hasta el 87% de la demanda eléctrica de Ceuta con energías limpias, lo que supondrá un ahorro de 30 millones de euros anuales y la reducción de 300.000 toneladas de CO₂ al año. El proyecto demuestra la capacidad técnica de España para acometer grandes interconexiones, lo que es necesario para reforzar la red interna y dejar de perder energía limpia en el camino. La Península Ibérica mantiene un nivel de interconexión con Francia de apenas un 2,8%, muy lejos del 15% marcado por la Unión Europea para 2030. El segundo circuito submarino se tenderá a lo largo del otoño y la nueva subestación Virgen de África estará lista en septiembre.