Mark Zuckerberg ha invertido 110 millones de dólares en la compra de al menos 11 propiedades en el barrio de Crecent Prk en Palo Alto, California, creando un macrocomplejo residencial que ha generado malestar entre los vecinos. La construcción de este complejo ha incluido la fusión de cinco propiedades, con una residencia principal, casas de invitados, jardines, una pista de pickleball y una piscina con un 'hidrosuelo'. Además, se han construido sótanos y un equipo de seguridad privada patrulla constantemente las calles del barrio. Los vecinos se sienten invadidos y han expresado su descontento con la situación. Zuckerberg también ha invertido en propiedades en Hawái, donde está construyendo mansiones en terrenos de casi 400 hectáreas. La familia Zuckerberg defiende que se esfuerzan por ser vecinos modélicos, pero los vecinos no lo ven así. La situación ha generado un debate sobre la influencia de los multimillonarios en los barrios residenciales.