El sesgo de automatización es una tendencia psicológica que nos lleva a confiar demasiado en sistemas automatizados, incluso cuando nuestras propias percepciones o conocimientos nos indican lo contrario. Esto puede derivar en errores de comisión o errores de omisión. Un ejemplo clásico es seguir un GPS aunque veamos que la calle está cortada. La mente humana tiende a evitar el esfuerzo mental, lo que se conoce como 'cognitive miser'. La ilusión de perfección tecnológica y la complacencia también contribuyen a este sesgo. La confianza acumulada y la autoridad percibida del sistema también influyen. Hay ejemplos reales de errores por exceso de confianza, como el 'Death by GPS' y accidentes en aviación. Para evitar caer en este sesgo, se pueden implementar estrategias como el diseño de sistemas más transparentes, entrenamiento con errores intencionales y promover la responsabilidad personal. La variabilidad en la confiabilidad del sistema y mantener al humano en el bucle también son clave. La tecnología es una aliada poderosa, pero no infalible, y entender el sesgo de automatización es el primer paso para evitar errores costosos.