La tendencia del cocooning, acuñada por Faith Popcorn en los años 80, se refiere al impulso de refugiarse en casa en busca de seguridad y confort. Con la tecnología domótica, esta tendencia se ha consolidado como una nueva forma de vida. Las casas inteligentes han eliminado muchas razones para salir de casa, como comprar comida o ir al banco. Sin embargo, esto no significa necesariamente soledad, ya que algunos ven en el cocooning una forma de autocuidado. La tecnología puede disminuir el aislamiento social en ciertos contextos, como en el caso de personas mayores o con movilidad reducida. No obstante, el riesgo de aislamiento es alto, especialmente si la comodidad se convierte en rutina. El futuro del cocooning dependerá de cómo usemos la tecnología para cuidarnos y mantenernos conectados con el mundo. En 2025, la visión de convertir nuestro hogar en un refugio personal se ha materializado como nunca antes gracias a las casas inteligentes.