El pueblo de The Dalles en Oregón, con 16.000 habitantes, estuvo a punto de quedarse sin agua debido al consumo de los centros de datos de Google, que utilizaron 1,2 billones de litros de agua en 2021, lo que representa el 25-30% del uso total de la ciudad. La expansión de la inteligencia artificial ha disparado la demanda de infraestructura digital, lo que consume electricidad y requiere sistemas de refrigeración y procesos industriales que usan cantidades significativas de agua. Los residentes y autoridades locales se oponen a la ampliación del campus de centros de datos de Google, exigiendo transparencia sobre el consumo de agua y garantías para la agricultura y los hogares. El caso de The Dalles es un referente para otras comunidades ante la expansión de la inteligencia artificial, ya que es una advertencia sobre cómo la transición digital a gran escala puede chocar con límites físicos.