David Henson, un inventor conocido por sus proyectos creativos, ha desarrollado un concepto llamado SurfacePlan, que imagina una rueda formada por cientos de pequeños actuadores que se extienden y retraen con precisión milimétrica, generando tracción sin necesidad de motor, transmisión o engranajes. Esto podría reducir el peso de los coches entre un 50% y un 75%, aumentando la autonomía de los eléctricos y reduciendo la complejidad mecánica. El espacio reservado para el motor podría aprovecharse para crear vehículos más compactos o con mayor capacidad interior. Henson calcula que reparar un coche sería tan fácil como cambiar una rueda entera. El concepto está protegido por patente y ha despertado el interés de ingenieros curiosos, especialmente en sectores donde el mantenimiento es un desafío. SurfacePlan existe solo en papel, pero podría revolucionar la forma en que se diseñan los coches en el futuro.