El Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del Reino Unido (Defra) ha completado una modernización tecnológica valorada en 312 millones de libras para actualizar decenas de miles de PCs equipados con Windows 7 a Windows 10. El objetivo era resolver años de retrasos tecnológicos y migrar 137 aplicaciones heredadas a infraestructuras más modernas. Sin embargo, la decisión de adoptar Windows 10 justo cuando el sistema operativo entra en su fase de 'jubilación oficial' ha generado perplejidad. Microsoft ha prometido un último año gratuito de actualizaciones de seguridad, pero a partir de octubre de 2026, cualquier dispositivo que no haya migrado a Windows 11 o a un entorno alternativo quedará sin protección oficial. Quedan 24.000 dispositivos, 26.000 smartphones y buena parte de la infraestructura de red que todavía necesitan ser reemplazados. El Defra planea que la siguiente fase de su programa se centre en la migración de aplicaciones a la nube, la automatización de procesos y la reducción de la burocracia mediante inteligencia artificial.