La noche del sábado, más de 3.000 drones iluminaron el cielo del Vaticano para recrear las obras más conocidas de Miguel Ángel o la cara afable del papa Francisco. El responsable del espectáculo era Kimbal Musk, el hermano de Elon, quien tuvo la idea durante un festival en el desierto de Nevada. La empresa responsable del espectáculo, Nova Sky Stories, tiene como CEO y fundador a Kimbal Musk. La empresa posee un arsenal de más de 9.000 drones, cada uno pesa 340 gramos y puede iluminarse con una profundidad de color de 24 bits. Los drones están programados para regresar a sus bases de carga, recargarse y ser reemplazados por otros en el aire, todo ello sin que el público lo perciba. El evento del Vaticano confirma una tendencia al alza: los drones están reemplazando o complementando a los fuegos artificiales en eventos masivos en todo el mundo. Kimbal Musk fundó Nova Sky Stories en 2022 al comprar Intel Drone Light Shows, la división de Intel para este tipo de espectáculos. El objetivo de Kimbal Musk es consolidar los drones como un medio artístico legítimo, capaz de contar historias y generar una respuesta emocional.