Elon Musk defiende que las cámaras son suficientes para la conducción autónoma, calificando al LIDAR como estúpido, caro e innecesario. Sin embargo, un experimento de Mark Rober, ingeniero de la NASA, mostró que un Tesla con Autopilot chocó contra una pared pintada que simulaba una continuación de la carretera, mientras que un Lexus equipado con LIDAR detectó la discontinuidad y frenó a 65 km/h. La diferencia se debe a que las cámaras del Tesla se limitan a la información visual, mientras que el LIDAR del Lexus lanza láseres que miden distancias y construyen un mapa tridimensional del espacio. Esto permite al LIDAR reconocer superficies, desniveles y obstáculos reales, incluso en condiciones meteorológicas adversas. La prueba abre un debate sobre la viabilidad de la conducción autónoma sin LIDAR, ya que Tesla planea lanzar su sistema Full Self Driving sin supervisión, lo que podría aumentar el riesgo de fallos graves en carreteras reales.