En 2022, Kenn Dahl experimentó un aumento del 21% en su seguro de coche sin haber tenido incidentes. Al investigar, descubrió que la empresa LexisNexis había recopilado información sobre su conducción, incluyendo 640 trayectos con horas de inicio y fin, distancia recorrida y acelerones. Esto se debe a que los coches modernos están equipados con sensores y sistemas que recopilan datos sobre los conductores sin su consentimiento. La Fundación Mozilla encontró que el 88% de las marcas analizadas inferían datos adicionales y el 76% vendían esos datos personales. Los coches Tesla, por ejemplo, tienen cámaras que recopilan datos de localización, hábitos y tipo de conducción. El Comité Europeo de Protección de Datos ha publicado directrices para minimizar la recolección de datos y priorizar su tratamiento local. Sin embargo, el cumplimiento de estas normativas es errático.