Saab trabaja en el A26, un submarino de quinta generación con una longitud de 66 metros y un desplazamiento de 2.100 toneladas. Está diseñado para reemplazar a los antiguos modelos Södermanland y Gotland y convertirse en el núcleo de la flota submarina durante las próximas décadas. El A26 tiene un sistema de propulsión independiente del aire (AIP) que le permite permanecer sumergido durante semanas sin necesidad de salir a respirar. Su diseño incorpora un casco con geometría optimizada, recubrimientos que absorben los impulsos de los sonares y un sistema de desmagnetización que reduce su firma eléctrica. El submarino puede lanzar vehículos submarinos no tripulados (UUV) o equipos de operaciones especiales para inspeccionar, proteger o sabotear infraestructuras submarinas. El contrato para el desarrollo del A26 tiene un valor de más de 2.300 millones de euros y se espera que las primeras entregas se realicen en 2031 y 2033. El A26 será capaz de moverse en silencio, lanzar drones y comandos desde las profundidades y actuar como un ojo invisible de la OTAN en el mar más tenso de Europa.