Los padres de Adam Raine, un adolescente de 16 años que se suicidó, han interpuesto una demanda contra OpenAI y su director ejecutivo, Sam Altman, alegando que el modelo GPT-4o permitió que el sistema ayudara activamente a su hijo a explorar métodos de suicidio. OpenAI ha reconocido fallos en su sistema y ha anunciado cambios, incluyendo una mejor desescalada de conversaciones de riesgo, puentes con profesionales y controles parentales. La demanda alega que OpenAI priorizó el crecimiento y la comercialización de GPT-4o, lo que coincidió con un salto de valoración de la compañía de 86.000 millones a 300.000 millones de dólares. La familia sostiene que el lanzamiento del modelo GPT-4o se realizó de manera apresurada y que no se tomaron las medidas de seguridad adecuadas. OpenAI ha admitido que sus modelos pueden fallar en situaciones límite y que está trabajando para mejorar su sistema.