Hace apenas dos años, usar inteligencia artificial en el trabajo podía verse como una trampa o un atajo poco ético. Hoy, esa percepción ha cambiado radicalmente. Los trabajadores que integran la IA en su rutina se han convertido en los más valiosos para las empresas, y los directivos los consideran piezas clave en la transformación digital. Según The Wall Street Journal, el 79% de los líderes empresariales cree que adoptar IA es vital para seguir siendo competitivos. El 66% no contrataría a alguien sin habilidades en IA. El 71% prefiere un candidato con dominio de IA antes que otro con más experiencia. La consultora PwC detectó que los trabajadores con habilidades en IA ganan un 56% más de media que sus compañeros. Jensen Huang, CEO de NVIDIA, advirtió que la IA no te quitará el trabajo, lo hará alguien que sepa usarla. Las empresas que quieren reducir la brecha han descubierto un método eficaz: formar a los empleados desde dentro, identificando a los usuarios avanzados y convirtiéndolos en mentores informales.