Apple ha presentado Memory Integrity Enforcement (MIE) como parte de los nuevos iPhone 17, iPhone 17 Pro y Pro Max y iPhone Air, una defensa de memoria integrada directamente en su hardware y sistema operativo. MIE promete actuar de forma continua y transparente, cubriendo áreas críticas como el kernel y más de 70 procesos en espacio de usuario, todo esto sin comprometer el consumo energético y el rendimiento del dispositivo. El núcleo de MIE combina varias capas que trabajan de forma coordinada para reforzar la seguridad, incluyendo asignadores de memoria tipados y la Enhanced Memory Tagging Extension (EMTE), una tecnología de hardware que añade una capa extra de control de memoria. La apuesta responde a un paisaje de amenazas donde los ataques de mayor nivel contra iOS son cadenas caras, complejas y dirigidas, asociadas históricamente a actores estatales. El proyecto se evaluó con su equipo de investigación ofensiva desde 2020 hasta 2025, y según Apple, incluso intentando reconstruir cadenas reales conocidas, no lograron restaurarlas de forma fiable frente a MIE.