China ha instalado cerca de 300.000 robots industriales en 2024, superando al resto del mundo combinado. El país cuenta con más de dos millones de robots industriales en activo, muy por encima de cualquier competidor. Estados Unidos y Japón sumaron 34.000 y 44.000 nuevos robots, respectivamente. La política industrial china ha sido decisiva para acelerar la transición hacia la automatización. La iniciativa Made in China 2025 y el plan específico para multiplicar el despliegue de robots industriales han generado un ecosistema pujante. China produce e instala más robots que nadie, logra economías de escala y presiona a la baja los precios internacionales. El país sigue dependiendo de suministros extranjeros para algunos componentes clave, pero su volumen le da capacidad de influir en estándares técnicos y en la interoperabilidad de equipos. En los próximos dos años, la atención estará en comprobar si China consigue reducir su dependencia de componentes clave y si mantiene el ritmo de 300.000 nuevas instalaciones anuales.