La inteligencia artificial puede crear videos que parecen reales, pero los expertos aseguran que hay señales concretas para desenmascararlos. La calidad del video es una de las claves más evidentes, ya que la mayoría de los videos generados por IA tienen una calidad ligeramente borrosa, distorsionada o inconsistente en su textura. Sin embargo, las herramientas más recientes pueden generar material en resolución 4K, prácticamente indistinguible de una grabación real. Los expertos sugieren buscar señales más sutiles, como la textura de la piel demasiado uniforme o sin poros visibles, el movimiento del cabello que parece flotar de forma antinatural, o cambios repentinos en el fondo. También se popularizan los clips falsos de cámaras de seguridad en los que se ven criaturas extrañas, niños que hablan con la cámara o animales inteligentes. Los expertos aconsejan verificar siempre en medios oficiales o cuentas verificadas antes de creer en cualquier declaración viral. La educación digital es la mejor defensa para detectar estos videos, y se debe desconfiar, contrastar y observar los detalles. El profesor de informática de la Universidad de California, Berkeley, y el director del Laboratorio de Multimedia y Seguridad de la Información de la Universidad de Drexel, Matthew Stamm, son algunos de los expertos que han hablado sobre este tema.