Cloudflare detuvo un ataque DDoS de 11,5 terabits por segundo, el mayor registrado hasta la fecha, superando en un 60% el récord anterior de 7,3 Tbps. El ataque fue clasificado como un ataque de inundación UDP hipervolumétrico y duró aproximadamente 35 segundos, con más de 5.100 millones de paquetes por segundo. La compañía identificó múltiples orígenes para el ataque, incluyendo proveedores de servicios en la nube y dispositivos IoT comprometidos. Cloudflare ha reportado un incremento alarmante en la frecuencia e intensidad de estos ataques durante 2025, con más de 6.500 ataques hipervolumétricos bloqueados en el segundo trimestre del año. La clave del éxito en esta ocasión fue la capacidad autónoma del sistema de mitigación de Cloudflare, que detectó y neutralizó el ataque en tiempo real sin intervención humana. Los ataques DDoS ya no son solo una amenaza para grandes corporaciones o gobiernos, sino que pueden afectar a cualquier empresa que dependa de servicios en línea.