Investigadores de la Universidad de Pekín han desarrollado un chip analógico que es hasta 1.000 veces más rápido que las GPU de Nvidia y AMD y consume 100 veces menos energía. Este avance podría redefinir las bases de la inteligencia artificial y el procesamiento de datos a gran escala. El chip utiliza corrientes eléctricas continuas que fluyen por matrices de memoria resistiva, lo que reduce la latencia y el consumo energético. Fue probado en sistemas MIMO masivos y superó las expectativas, realizando cálculos complejos en una fracción del tiempo requerido por una GPU convencional. El diseño integra dos circuitos y fue fabricado con procesos comerciales estándar, lo que significa que su producción en masa podría ser viable en el corto plazo. Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, ha advertido que las restricciones de Washington podrían perjudicar más a Estados Unidos que a China. El chip de la Universidad de Pekín podría representar el comienzo de una nueva era en la computación híbrida, donde lo analógico y lo digital trabajen juntos.