China ha prohibido la adquisición y uso de chips Nvidia para pruebas y desarrollo de inteligencia artificial. La medida se debe a la acusación de Nvidia de haber infringido leyes antimonopolio tras la adquisición de Mellanox Technologies en 2020. El gobierno chino también busca reducir su dependencia de tecnología extranjera y fomentar el uso de chips nacionales. Empresas como ByteDance y Tencent han recibido instrucciones para cesar pedidos futuros de chips Nvidia. La prohibición es un golpe para Nvidia, que representaba una parte importante de su mercado. China ha impulsado el desarrollo de alternativas locales, como el chip de Alibaba que promete igualar el rendimiento del H20 de Nvidia. El veto a Nvidia es una señal de cómo la inteligencia artificial se ha convertido en el nuevo campo de batalla estratégico. La medida puede acelerar la independencia tecnológica de China y debilitar el control occidental sobre la evolución de la IA. En septiembre de 2025, las autoridades chinas dieron un paso drástico al prohibir la adquisición y uso de chips Nvidia. La investigación reciente concluyó que hubo conductas que podrían haber afectado la competencia dentro del mercado chino. El hecho de que plataformas como DeepSeek puedan operar con menos recursos computacionales pone en entredicho la necesidad de una infraestructura tan costosa como la usada por OpenAI o Google.