Nvidia, la empresa estadounidense líder en procesadores para inteligencia artificial, enfrenta un obstáculo en el mercado chino. A mediados de septiembre de 2025, la Cyberspace Administration of China (CAC) solicitó a empresas chinas como Alibaba y ByteDance que detuvieran las pruebas y nuevas compras de un modelo específico de chip de Nvidia, diseñado para ese mercado. La justificación oficial es que la industria doméstica ha alcanzado o superado el nivel de esos chips. Esto significa que Nvidia debe replantear su estrategia en el segundo mercado mundial de tecnología. La empresa había sido limitada por restricciones de exportación impuestas por Estados Unidos, lo que la obligó a desarrollar versiones adaptadas o 'de corte local' como el chip H20. El regulador chino también planteó que los productos de Nvidia podrían contener 'puertas traseras' o vulnerabilidades para la seguridad nacional. El resultado es que Nvidia debe negociar nuevos permisos de exportación con EEUU o reducir su papel a 'proveedor secundario' en China. La decisión del regulador chino marca un punto de inflexión en la carrera tecnológica, que ya no se libra solo en laboratorios, sino en pasillos diplomáticos. Fabricantes locales chinos están acelerando para multiplicar por tres su producción de chips de IA en 2026.