China ha convertido la robótica humanoide en prioridad de Estado, con un plan quinquenal que busca un crecimiento anual superior al 20% y un fondo estatal de 140.000 millones de dólares para startups tecnológicas. El objetivo es liderar mundialmente un sector que consideran la próxima gran revolución tecnológica. En 2021, se produjeron más de 10.000 robots humanoides, con ciudades como Shanghai, Shenzhen y Pekín concentrando la inversión y el desarrollo. Los recientes Juegos Olímpicos para robots sirvieron como demostración de fuerza, con el robot H1 de Unitree completando los 1.500 metros en 6 minutos y 34 segundos. Sin embargo, expertos como Melonee Wise, exdirectora de producto en Agility Robotics, señalan que no hay una aplicación para humanoides que requiera varios miles de robots por instalación, y que la autonomía energética y la fiabilidad industrial siguen siendo problemas. La empresa Neura Robotics planea lanzar un robot doméstico llamado 4NE1 por unos 60.000 euros en 2026. Empresas chinas como Xiaomi y Honor también están invirtiendo en el segmento de los robots humanoides, siguiendo el modelo de Amazon: perder dinero ahora para dominar después.