Un grupo de investigadores del Instituto de Automatización de la Academia de Ciencias de China ha desarrollado un sistema de IA llamado SpikingBrain 1.0, que se inspira en el funcionamiento del cerebro humano. Este modelo de IA promete ser más eficiente que las arquitecturas tradicionales de IA, como los modelos de lenguaje basados en Transformers como ChatGPT. SpikingBrain 1.0 se basa en neuronas de picos, que solo se activan cuando lo necesitan, lo que permite concentrarse en las palabras y conexiones realmente relevantes. El resultado es un sistema hasta 100 veces más rápido en tareas largas y complejas, y que consume menos energía que los modelos estadounidenses. El modelo ha logrado un rendimiento comparable al de modelos comerciales entrenados con ingentes cantidades de información, pero usando menos del 2% de los datos de entrenamiento habituales. SpikingBrain 1.0 utiliza chips desarrollados en China bajo el nombre de MetaX, lo que marca un paso más en la estrategia de China de reducir su dependencia tecnológica extranjera.