En Shanghái se ha inaugurado un centro de datos submarino impulsado por energía eólica marina, con una inversión de 226 millones de dólares. Este proyecto combina la potencia del viento marino con la eficiencia térmica del océano para reducir el consumo energético y el impacto ambiental. El centro cuenta con 198 racks equipados con radiadores y un sistema de enfriamiento por agua de mar, lo que reduce drásticamente la energía requerida para refrigeración. El uso de energía eólica marina permite que el 97% de la electricidad provenga de fuentes renovables, y el consumo total de energía se reduce en aproximadamente un 23%. El índice de efectividad en el uso de energía (PUE) ha alcanzado un valor inferior a 1.15, lo que lo posiciona como uno de los más eficientes del mundo. El proyecto forma parte de una estrategia para transformar a Shanghái en un polo de computación inteligente y energías limpias, con una meta de que la industria de la nube inteligente supere los 28.000 millones de dólares para 2025. Varias empresas han firmado acuerdos para desarrollar un clúster de centros de datos submarinos con una capacidad conjunta de 500 megavatios, todos impulsados por energía eólica marina.