Un equipo de diseñadores suecos ha creado un ladrillo llamado Bloc que utiliza la tecnología del botijo para bajar la temperatura a su alrededor en casi 10 grados. El ladrillo está hecho de terracota impresa en 3D y combina un túnel de viento con un depósito de agua. La refrigeración por evaporación es el principio que utiliza para enfriar el aire. El equipo estima que el ladrillo necesita unos 50 litros de agua en jornadas calurosas. Los diseñadores, Luc Schweizer y Andrin Stocker, de la Escuela Superior de las Artes de Zúrich, están creando un prototipo a escala 1:1 para probarlo en un entorno urbano real. El ladrillo es modular y puede crecer en altura y anchura, lo que lo hace versátil para diferentes aplicaciones. También se pueden integrar en la fachada de un edificio para enfriar grandes espacios interiores. En India, ya se están probando flautas de arcilla con tecnología similar, que pueden bajar la temperatura entre 6 y 15 grados.