A finales de los 80, NeXT, la empresa fundada por Steve Jobs después de ser despedido de Apple, intentaba atraer talento con sueldos altos y beneficios. Una oferta de trabajo de 1988, firmada por Jobs, ofrecía un salario de 80.000 dólares al año, equivalente a 191.000 dólares ajustados a la inflación, más del doble del salario medio de un ingeniero de software en Silicon Valley. La oferta incluía un plan de salud y un ambiente de trabajo libre de humo, algo inusual en la época. También se ofrecían 5.000 acciones de NeXT y una prima de contratación de 5.000 dólares. Sin embargo, la letra pequeña indicaba que el empleo era 'a voluntad' y podía ser terminado en cualquier momento sin indemnizaciones garantizadas. NeXT nunca fue un éxito comercial, pero su legado tecnológico fue importante, y el sistema operativo NeXTSTEP se convirtió en la base de macOS. En 1997, Apple compró NeXT por 429 millones de dólares, y Jobs regresó a la empresa que había fundado.