Otto y Alexandra, una pareja de sordos, buscaron un compañero de vida en Dog House. La pareja se comunicaba mediante la Lengua de Signos Española (LSE) y necesitaban un perro que pudiera aprenderse los distintos gestos. Chenoa les dio la bienvenida al refugio con signos y la pareja explicó que querían un perro para compañía, amor y ayuda en casa. También reivindicaron más inclusividad para las personas sordas. Finalmente, encontraron a Xoa, un border collie de siete meses que podía aprender con facilidad los signos. La pareja enseñó a Xoa cómo se comunicaban y la perrita encajó bien en la familia, aprendiendo signos como 'siéntate', 'vámonos', 'paseo', 'a dormir' o 'comer'. La pareja se congratuló de ver cuántos signos reconocía ya la pequeña Xoa.