Una pareja de jubilados en Essex, Inglaterra, decidió construir su casa de sueños convirtiendo un garaje en una vivienda. Sin embargo, el proyecto tuvo un problema: la casa ocupaba 40 centímetros de la propiedad vecina. A pesar de que el espacio ocupado es mínimo, los vecinos decidieron denunciar a los dueños de la nueva casa, lo que llevó a un largo litigio judicial. La justicia inglesa dictaminó que la construcción es ilegal y la pareja debe pagar 200.000 libras (aproximadamente 230.000 euros) por daños y perjuicios, costas judiciales y honorarios de abogados. La pareja ha perdido varias veces en los tribunales y ha sido condenada a pagar 35.000 libras en concepto de daños y perjuicios, además de las costas judiciales de 145.000 libras. El juez recomendó a los jubilados que aceptaran su derrota judicial, pero ellos presentaron un nuevo recurso que fue rechazado. La pareja debe aceptar que la frontera está donde la ha trazado el juez y que la disputa debe terminar.