Rafie Nadi, un joven egipcio de 23 años, intentó nadar desde la costa de Fnideq, Marruecos, hasta Ceuta con un amigo de 17 años. Después de más de 8 horas nadando, se separaron y Nadi se encontró solo en el mar. Pasó más de 40 horas a la deriva, cubriendo más de 100 kilómetros, hasta que fue rescatado por una familia que navegaba hacia las Islas Baleares. Fue entregado al servicio de salvamento marítimo y trasladado al puerto de Málaga. Después de pasar dos semanas en un campamento gestionado por la Cruz Roja, fue liberado debido a la ausencia de acuerdos de repatriación entre España y Egipto. Nadi tiene derecho a solicitar asilo, pero reconoce las dificultades que enfrentan los migrantes en Europa. Su amigo también fue encontrado sano y salvo cerca de la costa.