Un hombre de 36 años de Viena ha dejado su empleo tradicional para dedicarse a recoger materiales reciclables, lo que le ha cambiado la vida para mejor. Gana hasta 200 euros al día y disfruta de una mayor libertad y satisfacción. Su rutina diaria incluye recorrer las calles de Viena en busca de materiales reciclables, que entrega a centros de reciclaje. Aunque reconoce que la competencia es cada vez mayor, afirma que todavía se puede ganar buen dinero. Ahora puede disfrutar de otras actividades que le apasionan y come en un restaurante todos los días. Ha encontrado una nueva forma de vivir y está contento con su decisión.