Para obtener el carnet de coche en España, es necesario superar dos exámenes: uno teórico de 30 preguntas y otro práctico en situación de tráfico real. En el práctico, el aspirante debe seguir las instrucciones del examinador. Desobedecer al examinador supone una falta leve, según los criterios de calificación de la DGT. Esto no supone la suspensión del examen, salvo que se cometan otras 9 faltas leves más. Existen tres tipos de faltas: eliminatorias, deficientes y leves. Las faltas eliminatorias, como incorporarse a una carretera obligando a otros a frenar bruscamente, suponen la suspensión inmediata del examen. Las faltas deficientes, como superar el límite de velocidad en más de 20 km/h, permiten aprobar si solo se comete una, pero si se cometen dos, el resultado es negativo. Las faltas leves, como no activar los limpiaparabrisas cuando es necesario, permiten aprobar si se cometen menos de 10. Un aspirante, Abraham, desobedeció al examinador en un simulacro de examen realizado por Edén Díez, lo que generó la comisión de una falta leve.