Un usuario de tren en Hungría compartió su historia sobre un bonito gesto de humanidad que tuvo con él el revisor durante su viaje en el tren que cubría la ruta Budapest-Eger. El protagonista se había sometido a una cirugía dental y los dolores y la sensibilidad en la zona le tenían mal. Al subirse al tren, notó el aire acondicionado tan fuerte y empezó a encontrarse mal. El revisor notó que tenía frío y lo resolvió con mucha amabilidad y cortesía, permitiéndole subir a la planta alta del tren, que estaba más templada que la planta baja. El viajero agradeció al revisor por su humanidad. La ruta del tren era de Budapest a Eger, y el viajero había sido operado dentalmente el mismo día. El revisor decidió ayudarle a subir y dejarle estar en la planta alta del tren, que estaba algo más templada que la planta baja.