Una persona grabó a su amiga saliendo de una cafetería con dos cafés de tamaño considerable, y su reacción al ver el precio fue de sorpresa y disgusto. Cada café costaba 3 euros, lo que generó un debate en redes sociales sobre los precios de los bares y restaurantes. Algunos usuarios defendieron el precio, argumentando que el café era grande y de buena calidad, mientras que otros criticaron el precio, recordando que hace unos años el mismo café costaba 1,10 euros. La discusión se centró en la gentrificación de las ciudades y cómo los precios altos están expulsando a los locales. La persona que grabó el video recibió varios comentarios, algunos de los cuales decían que el precio era justo, mientras que otros lo consideraban excesivo. El debate sigue abierto, con algunos argumentando que los precios altos son una consecuencia del turismo y la demanda, mientras que otros creen que los dueños de los bares y restaurantes están aprovechándose de los clientes.