La psicóloga Leticia Martín Enjuto explica que las habilidades sociales se reflejan en la forma de hablar y que cuando no están desarrolladas, los temas que alguien elige pueden ser la pista más evidente. Compartir detalles médicos, financieros o personales en contextos informales puede incomodar al resto. Hablar constantemente de lo mismo puede ser señal de poca flexibilidad. Centrar la charla en sí mismo no siempre es narcisismo, sino producto de no saber preguntar, escuchar o mostrar interés en los demás. Llevar la conversación a un terreno lleno de tecnicismos o temas demasiado especializados es otro indicador de carencias sociales. Transformar cada charla en un debate sobre política, religión o economía genera tensión y distancia. Las habilidades sociales no son innatas, se aprenden y se entrenan. Identificar estos temas no implica juzgar a los demás, sino comprender que muchas veces reflejan inseguridad o ansiedad social.