La Guardia Civil de Tráfico cuenta con más de 10.000 agentes y 4.000 vehículos, incluyendo vehículos camuflados que cumplen una función clave en la detección de infracciones en la vía. Estos vehículos suelen carecer de portamatriculas publicitarios y pueden llevar matrículas con las letras PGC. También suelen tener lunas traseras tintadas y objetos voluminosos en el interior, como radares móviles. Los modelos de vehículos camuflados incluyen el SEAT Exeo, Alfa Romeo Stelvio, Citroën C4 y C5, Opel Insignia, Renault Laguna y Ford Mondeo. Las furgonetas camufladas suelen ser Renault Master, Fiat Scudo, Mercedes Sprinter o Ford Transit, y las motocicletas utilizadas son la Honda ST1300, BMW R1150 RT y BMW R1200 RT. La Guardia Civil ha incrementado la presencia de estos vehículos en carretera desde mayo para reducir el número de fallecidos en accidentes de tráfico.