Los incendios forestales en España han dejado un balance de 56 detenidos y 142 investigados desde el 1 de junio. La Guardia Civil detuvo a 41 personas por provocar incendios y investiga a otras 115 en distintas provincias. La Policía Nacional arrestó a 15 sospechosos e imputó a 27 más por su presunta relación con los incendios. Un total de 35.900 personas tuvieron que ser desalojadas de sus viviendas en diferentes puntos del país durante la campaña. Los incendios han arrasado miles de hectáreas y provocado graves daños medioambientales. Los detenidos se enfrentan a penas de prisión y multas económicas severas por delitos de incendio forestal, según el Código Penal. El Gobierno ha recordado que este tipo de delitos pueden conllevar hasta 20 años de cárcel en casos de especial gravedad.