La criminalidad en España muestra una tendencia preocupante, con un aumento de los delitos graves y una disminución de los delitos leves. Según el informe del Ministerio del Interior, los homicidios consumados aumentaron un 13,4% entre 2017 y 2024, pasando de 307 a 348 casos. Los intentos de asesinato crecieron un 68%, y las agresiones violentas aumentaron un 62,8%. Los delitos sexuales también aumentaron, con un incremento del 81% en las denuncias por delitos contra la libertad sexual, y un crecimiento del 275% en las agresiones sexuales con penetración. En contraste, los robos con violencia apenas variaron, y los robos con fuerza en domicilios y establecimientos se redujeron un 23,2%. Los hurtos y la sustracción de vehículos también descendieron. El tráfico de drogas aumentó un 66%, y el conjunto de infracciones penales descendió un 2,7%. Los expertos alertan de un cambio de tendencia en la criminalidad, con un aumento de la violencia y un descenso de los delitos de oportunidad.