En el instituto de secundaria abandonado B-9 de Badalona, 400 migrantes viven en condiciones precarias. La mayoría está en situación irregular en España y depende de la recogida y venta de chatarra u otros empleos informales. El alcalde, Xavier García Albiol, ha manifestado que no quiere a estas personas en Badalona ni en ninguna parte. Los migrantes han anunciado la presentación de una denuncia ante la Oficina Antidiscriminación de la Generalitat, reclamando la mediación del Govern. La abogada Mireia Salazar ha destacado que el desalojo del B-9 no tendría precedentes, ya que el Ayuntamiento de Albiol ha manifestado explícitamente que no quiere a estas personas. Los migrantes han reclamado la elaboración de un plan de igualdad y no discriminación para erradicar los asentamientos informales en Catalunya. El consistorio de Albiol ha rechazado ofrecer un techo alternativo a los migrantes una vez se ejecute el desalojo, pese a sus obligaciones legales en materia de vivienda. La situación de los migrantes es crítica, y varios de ellos ya proceden de otras naves quemadas o desalojadas.