BlaBlaCar es una plataforma de coche compartido que ofrece una alternativa económica y cómoda al transporte convencional. Sin embargo, experiencias recientes y análisis de usuarios muestran que la plataforma no siempre garantiza seguridad ni control de los trayectos. La velocidad puede superar los 160 km/h, los conductores pueden usar el móvil mientras conducen y algunos pueden ceder el volante a pasajeros con el carnet recién obtenido. La regulación actual coloca a BlaBlaCar en una posición de intermediaria de viaje, lo que implica que no se aplican los mismos controles estrictos que en los servicios de transporte profesional. Un viaje compartido en BlaBlaCar puede costar entre 70 y 80 euros entre ida y vuelta, pero si se suman recogidas extras, el precio puede alcanzar los 100 euros, similar al costo de viajar en autobús. La plataforma ofrece un 'BlaBlaBono Energético' que devuelve aproximadamente un 10% del viaje a los pasajeros o conductores. Sin embargo, la falta de regulación profesional y la variable de realizar el pago fuera de la app pueden suponer estafas. Los pasajeros deben enfrentarse a cancelaciones de última hora, rutas cambiadas o pasajeros adicionales que complican la experiencia. La excepción puede arruinar el viaje, por lo que los usuarios deben extremar la precaución.