Un usuario de Threads llamó a un cerrajero de su barrio después de encontrarlo en Google porque la puerta de su casa no funcionaba correctamente. El cerrajero llegó en un par de horas y resolvió el problema con un poco de 3 en 1. La sorpresa llegó cuando el usuario preguntó cuánto le debía y el cerrajero respondió que nada, ya que no había hecho prácticamente nada y se negó a cobrar incluso el desplazamiento. El usuario insistió en pagarle algo y finalmente aceptó 10 euros para comprar unas cervezas. La historia ha generado entusiasmo y comentarios de celebración en las redes sociales, destacando la honestidad y ética del cerrajero. Algunos usuarios han comentado que este tipo de acciones son buenas para el cliente y también para el trabajador, ya que se gana un cliente para toda la vida. Otros han destacado la importancia de hacer algo bueno por alguien simplemente porque se puede y se le alegra un poco la vida.