Coco, un cruce de podenco de dos años, fue abandonado por su familia sin remordimiento. La Asociación el Edén, una organización sin ánimo de lucro en Sevilla, se hizo cargo de él y busca una familia que lo adopte. Coco había vivido en el patio, apartado de la familia, y ahora tiene ansiedad y busca atención constantemente. Los cuidadores aseguran que necesita encontrar una familia pronto, pero una que no lo vea como un estorbo. Coco es bueno, noble, sociable y cariñoso, y puede viajar donde sea necesario. La asociación busca una familia que se ocupe de él y le dé la atención que necesita.